Una camiseta es mucho más que un trozo de tela; es un lienzo en blanco para tus pasiones, tu sentido del humor y, en definitiva, tu identidad. En un mundo inundado de moda producida en masa, las camisetas con diseños personalizados se han convertido en una herramienta potentísima para expresarte. Son la oportunidad perfecta para sacar esas ideas que tienes en la cabeza, ya sean de anime, videojuegos o frases geniales, y convertirlas en una prenda única que hable por ti.
El arte de crear una camiseta que cuente tu historia

Crear una camiseta personalizada es un viaje creativo que va mucho más allá de coger un dibujo y estamparlo. Se trata de contar una historia, la tuya. Ya sea para gritar a los cuatro vientos tu amor por un personaje de manga, compartir una broma interna con tu equipo de gaming o incluso dar el primer paso para lanzar tu propia marca, cada diseño es toda una declaración de intenciones.
Esta guía no es el típico manual de instrucciones. Es una recopilación de experiencia pura y dura, pensada para que te ahorres los errores de novato. Te vamos a acompañar en cada fase del proceso: desde cómo transformar esa idea que te ronda por la cabeza en un archivo de diseño profesional hasta los cuidados finales para que tu creación aguante carros y carretas.
¿Por qué lo personalizado está tan de moda?
Que las prendas customizadas estén en todas partes no es casualidad. Refleja un deseo cada vez mayor de diferenciarnos, de consumir productos que de verdad signifiquen algo para nosotros. La gente busca activamente formas de expresar su individualidad, y la ropa es, sin duda, uno de los canales más directos para conseguirlo.
Este movimiento ha impulsado un mercado que no para de crecer. De hecho, el mercado global de ropa personalizada alcanzó un valor de 57.55 mil millones de dólares y se proyecta que llegará a los 145.94 mil millones en 2033. Si quieres profundizar en el tema, échale un ojo al informe completo de Business Research Insights.
Una camiseta personalizada bien diseñada no solo hace que la gente se gire por la calle, sino que también inicia conversaciones. Es una forma de conectar con otros que comparten tus pasiones sin tener que decir ni una palabra.
De la idea a la realidad
Al principio, el proceso puede parecer un lío, pero si lo divides en etapas claras, todo se simplifica. Antes de meternos en faena con los detalles técnicos sobre formatos de archivo o técnicas de impresión, lo más importante es tener claro el mensaje que quieres lanzar. ¿Qué historia va a contar tu camiseta?
- Expresión personal: ¿Quieres sacar tu lado más friki, tu humor ácido o tu apoyo a una causa?
- Eventos y grupos: ¿Necesitas un diseño para tu equipo, un viaje con amigos o un evento especial?
- Marca o negocio: ¿Buscas crear merchandising único que tus seguidores o clientes se mueran por tener?
Definir tu objetivo te ayudará a tomar mejores decisiones en cada paso. Por ejemplo, el humor es una herramienta increíblemente potente en el diseño. Si te falta inspiración, puedes ver cómo las frases graciosas en camisetas logran conectar con la gente de una forma divertida y memorable. La meta es que, al final del todo, tengas una prenda que te encante ponerte.
De la idea al archivo de diseño perfecto
Que tus camisetas con diseños personalizados queden espectaculares no depende solo de una idea genial, sino de cómo la conviertes en un archivo que una imprenta pueda entender. He visto conceptos increíbles que acaban en desastre por un fallo técnico tonto. Justo aquí es donde se distingue un resultado profesional de uno que parece hecho en casa.
Vamos a meternos de lleno en el proceso, desde que te llega la inspiración hasta que tienes en tus manos un archivo de diseño a prueba de balas. Tocaremos temas clave como los derechos de autor (una trampa en la que es fácil caer) y los formatos que garantizan que lo que ves en tu pantalla sea exactamente lo que acabes llevando puesto.
La chispa creativa y los límites legales
Toda gran camiseta nace de una idea. A lo mejor quieres estampar tu personaje de videojuego favorito, una frase mítica de una peli o un logo para tu grupo de amigos. La inspiración está en todas partes, pero es crucial saber por dónde pisas para no meterte en líos.
Usar la imagen de un personaje famoso o un logo registrado sin permiso te puede meter en un buen problema de derechos de autor. Aunque tu intención sea un homenaje sincero, si vas a venderlo, estás cruzando una línea roja. ¿La solución? Dale tu toque personal.
- Inspírate, no copies: Coge los elementos que te molan, la paleta de colores o el estilo, pero crea algo totalmente nuevo. Por ejemplo, en vez de usar un personaje de anime tal cual, diseña uno propio con una estética parecida.
- Juega con la parodia: La parodia, si se hace bien, es una forma de expresión totalmente válida. Consiste en imitar algo de forma burlesca para criticarlo o comentarlo.
- Tira de recursos libres: Hay muchísimos bancos de imágenes y tipografías con licencias que te permiten usar su contenido para fines comerciales sin problema.
La meta es capturar la esencia de lo que te flipa y transformarlo en algo que sea 100% tuyo.
La batalla eterna: vectores contra mapas de bits
Vale, ya tienes la idea. Ahora toca darle forma en el ordenador. Aquí te vas a topar con la primera gran decisión técnica: ¿haces un diseño vectorial o uno de mapa de bits (raster)? Entender esto es la clave para que la calidad de la impresión no te decepcione.
Un gráfico vectorial (archivos como SVG, AI, EPS) está hecho a base de fórmulas matemáticas. Piénsalo como una receta de cocina: da igual si la haces para una persona o para cien, los ingredientes se ajustan y el resultado es siempre perfecto. Por eso es la opción ideal para:
- Logotipos.
- Textos y frases.
- Ilustraciones con colores planos y bordes muy definidos.
Por otro lado, un gráfico de mapa de bits o rasterizado (como PNG o JPG) es como un mosaico, una rejilla de píxeles. Si lo estiras demasiado, esos píxeles se hacen enormes y aparece el temido "efecto sierra". Es la mejor opción para:
- Fotografías.
- Ilustraciones muy complejas, con sombras, texturas y degradados.
Un consejo de colega: Si tu diseño mezcla texto y foto, lo mejor es que lo montes todo en un programa vectorial como Adobe Illustrator o el gratuito Inkscape. Así mantienes los textos y logos con una calidad perfecta y, a la vez, puedes meter las imágenes que necesites.
La regla de oro de los 300 DPI
Si al final te decides por un archivo de mapa de bits, como un PNG, hay una cifra que tienes que grabarte a fuego: 300 DPI. DPI son las siglas de dots per inch (puntos por pulgada) y es lo que mide la resolución de tu imagen.
Imagina que cada píxel es un puntito de tinta que la máquina va a poner en la tela. Cuantos más puntos haya en cada pulgada, más nítido y detallado será el dibujo. Las imágenes que vemos por internet suelen estar a 72 DPI, que es perfecto para una pantalla pero un desastre total para imprimir.
Mandar un archivo con poca resolución es el camino más rápido para conseguir un diseño pixelado, borroso y con un aspecto muy cutre. Asegúrate siempre de que tu archivo esté a 300 DPI y al tamaño real que quieres que tenga en la camiseta. Si quieres un diseño de 25 cm de ancho, el archivo tiene que medir 25 cm y tener 300 DPI. No hay más.
Elige el formato de archivo correcto para tu camiseta
Con estos conceptos un poco más claros, elegir el formato de archivo ideal es pan comido. Cada uno tiene sus puntos fuertes y va mejor para ciertos diseños y técnicas de impresión. Aquí tienes una chuleta para no liarte.
| Formato | Tipo de Gráfico | Ideal Para | Pros | Contras |
|---|---|---|---|---|
| PNG | Rasterizado | Fotos, ilustraciones con degradados, diseños para impresión directa (DTG). | Permite fondos transparentes, clave para no imprimir un recuadro blanco alrededor del diseño. Comprime sin perder calidad. | La calidad depende por completo de la resolución inicial. Si lo agrandas, se pixela. |
| SVG | Vectorial | Logos, textos, iconos, diseños para serigrafía o vinilo textil. | Lo puedes hacer tan grande como un edificio sin que pierda calidad. Archivos ligeros y editables. Bordes siempre perfectos. | No sirve para fotografías o imágenes muy realistas con texturas complejas. |
| AI/EPS | Vectorial | Diseños profesionales hechos en programas como Adobe Illustrator. | Te da el máximo control y calidad. Es el estándar en la industria del diseño. Guarda toda la información (capas, colores, etc.). | Necesitas un software específico para abrirlo. No todas las imprentas online te dejan subirlo directamente. |
| JPEG | Rasterizado | Fotos (solo si el fondo es parte del diseño y no quieres transparencia). | Archivos muy ligeros, perfectos para enviar vistas previas por email. | No soporta transparencias (siempre tendrá un fondo). La compresión puede hacer que pierda calidad. |
Si me preguntas, para la mayoría de camisetas con diseños personalizados, el formato PNG con fondo transparente y a 300 DPI es la apuesta más segura y versátil, sobre todo si vas a usar un servicio de impresión online. Ahora, si tu diseño es puramente gráfico, como un logo o una frase chula, un SVG te va a garantizar una nitidez que ningún otro formato puede igualar.
Elige la técnica de impresión ideal para tu proyecto
Ya tienes tu archivo de diseño impecable. ¡Genial! Ahora toca tomar otra decisión clave: ¿cómo vas a plasmar esa obra de arte en la tela?
Te lo digo desde ya: no existe una técnica "mejor" que otra. La elección perfecta depende al 100 % de lo que busques. Cada método te va a dar un acabado, una durabilidad, un tacto y, claro, un coste totalmente distinto.
No es lo mismo preparar el merchandising para una banda de rock, que necesita aguantar cientos de conciertos y lavados, que crear una sola camiseta con una foto llena de detalles para un regalo de cumpleaños. Vamos a desglosar las tres grandes protagonistas en el mundo de las camisetas con diseños personalizados.
Serigrafía: la reina de la durabilidad y los grandes volúmenes
La serigrafía es la técnica clásica por excelencia, una veterana que sigue en el trono por su increíble resistencia y su eficiencia cuando necesitas muchas unidades. El proceso, a grandes rasgos, consiste en crear una pantalla (una especie de plantilla) por cada color de tu diseño y pasar la tinta a través de ella directamente sobre la camiseta.
Este método es imbatible si vas a producir un buen número de camisetas con un diseño de colores planos y bien definidos. Piensa en el logo de una empresa, el escudo de un equipo o el merchandising para un evento.
- Puntos a favor: Su durabilidad es legendaria. La tinta se ancla a las fibras de la tela de una forma que aguanta lavados y el paso del tiempo como ninguna otra. Además, cuantas más camisetas encargues, más barato te saldrá cada una, así que es súper rentable para pedidos grandes.
- A tener en cuenta: El coste de preparar las pantallas al principio hace que no sea una opción si solo quieres una o dos camisetas. Tampoco es la técnica ideal para diseños con muchísimos colores, degradados o detalles fotográficos, porque cada color necesita su propia pantalla, lo que dispara el precio y complica todo.
Impresión directa a prenda (DTG): diseños sin límites y a todo color
La impresión directa a prenda, o DTG (del inglés Direct-to-Garment), es la solución moderna a las limitaciones de la serigrafía. Imagina una impresora de inyección de tinta gigante que, en vez de imprimir en papel, lo hace directamente sobre el algodón de la camiseta. Esta tecnología es una pasada porque permite reproducir diseños a todo color con una calidad fotográfica asombrosa.
Es la opción perfecta si tu diseño es una ilustración compleja, una fotografía o tiene un montón de colores y degradados. La DTG es ideal para pedidos pequeños o incluso para una única camiseta, ya que no necesita una configuración inicial cara.
El resultado es un estampado con un tacto muy suave, porque la tinta se integra en las fibras en lugar de quedar como una capa plástica por encima. Si estás buscando, por ejemplo, dónde estampar camisetas en Barcelona con diseños fotorrealistas, la DTG es, sin duda, tu mejor aliada.
Un consejo de experto: la DTG funciona de maravilla sobre tejidos con un alto porcentaje de algodón, idealmente 100%. En mezclas con mucho poliéster, los colores pueden quedar algo más apagados y la tinta no se fija igual de bien.
Vinilo textil: acabados nítidos y colores que vibran
El vinilo textil, que también se conoce como termotransferencia, es una solución fantástica para diseños gráficos con bordes muy definidos, como textos o logos. El proceso consiste en cortar el diseño en una lámina de vinilo de color y luego aplicarlo a la camiseta usando calor y presión con una plancha especial.
Esta técnica es perfecta para personalizar ropa deportiva con nombres y números, logos sencillos o frases con tipografías potentes. Los colores son increíblemente vivos y sólidos, y lo mejor es que existen vinilos con acabados especiales (metalizados, con purpurina, fluorescentes…) que no puedes conseguir con otras técnicas.
Aunque es muy duradero, el estampado tiene un tacto más plástico y transpira menos que la DTG o la serigrafía. Por eso, es ideal para diseños pequeños o detalles concretos, pero puede quedar un poco rígido si lo aplicas en zonas muy grandes de la camiseta.
Comparativa de las mejores técnicas de impresión
Para ayudarte a decidir, he preparado esta tabla comparativa. Es una guía rápida para que veas qué método se adapta mejor a tu diseño, tu presupuesto y la cantidad de camisetas que tienes en mente.
| Técnica | Ideal para… | Ventajas | Desventajas | Coste por unidad |
|---|---|---|---|---|
| Serigrafía | Pedidos grandes (+25 ud.) con diseños de pocos colores planos. Logos, textos, merchandising. | Máxima durabilidad, colores vibrantes, coste unitario muy bajo en grandes tiradas. | Coste inicial alto (pantallas), no apta para tiradas cortas ni diseños fotográficos. | Bajo (en volumen) |
| DTG | Diseños complejos a todo color, fotos, ilustraciones. Pedidos pequeños o de una sola unidad. | Calidad fotográfica, sin límite de colores, tacto suave, ideal para tiradas cortas. | Menos duradera que la serigrafía, funciona mejor en algodón 100%, más cara en grandes tiradas. | Medio-Alto |
| Vinilo Textil | Textos, números, logos sencillos. Acabados especiales (metalizado, purpurina). | Colores muy sólidos y vivos, bordes perfectamente definidos, muy duradero. | Tacto más plástico, no transpira bien en áreas grandes, no apto para diseños complejos. | Medio |
En resumen, no hay una respuesta única. Si buscas cantidad y durabilidad para un logo, la serigrafía es tu camino. Si quieres una foto a todo color en una sola camiseta, la DTG es la tuya. Y si necesitas un nombre en una equipación deportiva con un acabado potente, el vinilo es la solución.
¿Qué técnica se adapta mejor a ti?
Como ves, elegir entre serigrafía, DTG o vinilo depende de cuatro factores clave: la complejidad de tu diseño, la cantidad de camisetas que necesitas, el tipo de tejido y, por supuesto, tu presupuesto.
Para que te hagas una idea de cómo se conectan las decisiones, este pequeño esquema visual te puede ayudar a entender qué formato de archivo va mejor con cada tipo de diseño, lo que a su vez te orienta sobre la técnica de impresión.

Como muestra la imagen, los diseños fotográficos complejos se benefician del formato PNG, ideal para la impresión DTG, mientras que los logos y textos nítidos funcionan de maravilla como SVG, el formato perfecto para la serigrafía o el vinilo. Tu elección de diseño y la técnica de impresión siempre van de la mano.
Cómo seleccionar la camiseta y la talla adecuadas

Un diseño brutal sobre una camiseta de mala calidad o que no te sienta bien está condenado a vivir en el fondo del armario. Seamos sinceros: la elección del tejido y del corte es tan crucial como el propio arte que estampas. De esto depende la comodidad, la durabilidad y, al final, el aspecto de tus camisetas con diseños personalizados.
Piensa que la tela es tu lienzo. Cada material ofrece una experiencia completamente distinta, y entender las diferencias te ayudará a elegir la base perfecta para tu proyecto. Así te aseguras de que el resultado no solo se vea de lujo, sino que también apetezca llevarlo puesto.
Navegando por el mundo de los tejidos
No todas las camisetas son iguales, ni de lejos. La composición del tejido afecta directamente al tacto, a cómo cae la prenda y, sobre todo, a cómo recibe la tinta de la impresión. Aquí te desgloso las opciones más habituales para que aciertes a la primera.
Algodón 100%: Es el clásico por algo. Suave, transpirable y comodísimo. Es la opción ideal para el día a día y, sobre todo, para técnicas como la impresión DTG, donde la tinta se absorbe de maravilla en las fibras naturales y consigue unos colores vibrantes y un tacto increíble.
Mezclas de poliéster y algodón: Estas camisetas combinan lo mejor de dos mundos. El algodón pone la suavidad y el poliéster le añade resistencia, durabilidad y, lo más importante, reduce muchísimo las arrugas. Son perfectas si les vas a dar mucha caña.
Algodón peinado o ring-spun: Este es el algodón premium. El proceso de peinado elimina las impurezas y las fibras más cortas, creando un tejido increíblemente suave, ligero y resistente. Si buscas una sensación de lujo, esta es tu elección sin duda.
La elección del tejido también depende de la técnica de impresión. Mientras que el algodón 100% es el rey para la DTG, las mezclas con poliéster son más versátiles y van genial con serigrafía o vinilo textil, ya que ofrecen una superficie más lisa y estable.
El reto de acertar con la talla online
Comprar ropa por internet sin probársela es el gran desafío para muchos, pero con un par de trucos, puedes minimizar el riesgo de equivocarte. Acertar con la talla es fundamental para que tu camiseta personalizada te quede como un guante.
El mercado de la moda online en España no para de crecer. De hecho, se estima que alcanzará una facturación de 28.700 millones de euros en 2025, y las ventas por internet ya suponen el 28.5% del total. Estos datos demuestran que cada vez confiamos más en la compra digital, y por eso es tan importante tener guías claras para no fallar.
Para evitar sorpresas, lo primero es conocer tus propias medidas. No te fíes de la talla que usas siempre en otras marcas, porque el tallaje puede variar una barbaridad de un fabricante a otro.
- Coge una cinta métrica: Mide el contorno de tu pecho por la parte más ancha, justo por debajo de las axilas.
- Mide el largo: Ponte de pie, bien recto, y mide desde la parte más alta del hombro hasta donde te gustaría que terminara la camiseta.
- Compara con la guía de tallas: Con estas dos medidas en mano, busca la tabla de tallas del proveedor. Fíjate bien en los centímetros de "ancho de pecho" y "largo total".
Esta simple comprobación es la diferencia entre recibir una camiseta perfecta y tener que gestionar una devolución. Para que te sea más fácil, hemos preparado unas tablas de tallas detalladas que te servirán de referencia para nuestros productos.
Corte clásico, ajustado o unisex
Por último, piensa en el estilo que buscas. El corte de la camiseta cambia por completo cómo te va a sentar la prenda.
- Corte clásico (regular fit): Es el corte recto y holgado de toda la vida. Ofrece máxima comodidad y libertad de movimiento.
- Corte ajustado (slim fit): Se ciñe más al cuerpo, marcando la silueta. Es una opción más moderna y estilizada.
- Corte unisex: Suele ser muy parecido al corte clásico, pero está diseñado para adaptarse bien tanto a hombres como a mujeres, lo que lo convierte en una opción súper versátil.
Consejos para cuidar tu camiseta y que dure una eternidad
¡Enhorabuena, ya tienes en tus manos tu creación! Le has metido tiempo, ganas y creatividad a tus camisetas con diseños personalizados, y ahora llega el último paso, que es igual de importante: cuidarla para que el diseño siga tan espectacular como el primer día. Un buen mantenimiento es lo que diferencia una camiseta que te acompaña años de una que pierde toda su magia a los pocos lavados.
La clave está en adoptar un par de hábitos súper sencillos que protegen tanto el tejido como, sobre todo, la estampación. No te preocupes, no es nada del otro mundo, pero seguir estas recomendaciones va a marcar una diferencia abismal en la vida de tu prenda favorita.
La regla de oro del lavado
Lo primero, lo más básico y fundamental: lava la camiseta siempre del revés. Este pequeño gesto es tu mejor defensa contra el enemigo número uno de los estampados: la fricción. Al darle la vuelta, el diseño queda protegido del roce con el tambor de la lavadora y otras prendas, evitando que se cuartee o se desgaste antes de tiempo.
Además, el agua fría es tu mejor amiga. El agua caliente puede ser muy agresiva con las tintas, sobre todo en técnicas como la impresión DTG, y provocar que los colores se apaguen.
- Lava siempre con agua fría: Programa ciclos de 30°C como máximo. Con eso es más que suficiente.
- Detergentes suaves: Huye de los productos muy potentes. Un detergente para ropa delicada o de color irá de maravilla.
- Ni lejía ni suavizantes: La lejía es el apocalipsis para los colores, y los suavizantes pueden dejar residuos que, a la larga, deterioran la tinta del diseño.
Un estampado bien cuidado no solo se ve mejor, sino que habla de la calidad de tu diseño. Preservarlo es mantener viva la historia que cuenta tu camiseta.
Secado y planchado: los secretos finales
Olvídate de la secadora. De verdad. El calor intenso es otro de los grandes enemigos de tus camisetas personalizadas. No solo puede encoger el algodón, sino que es capaz de dañar irreversiblemente el vinilo textil y las tintas de serigrafía o DTG.
La mejor opción, sin duda, es secar la prenda al aire libre. Si puedes, a la sombra, para que el sol directo no se coma los colores. Simplemente cuélgala en una percha o en el tendedero. Y sí, si la dejas del revés, mejor que mejor.
Por último, la plancha. Si necesitas darle un repaso a la camiseta, hazlo también por el reverso. Nunca, bajo ningún concepto, pases la plancha caliente directamente sobre el estampado. El calor directo podría derretirlo o hacer que se pegue a la plancha, montando un auténtico desastre. Con una temperatura media y planchando por dentro, quedará perfecta sin poner en riesgo tu obra de arte.
Hoy en día, se llevan mucho los diseños con referencias retro y colores muy vivos; cuidarlos bien es clave para que no pierdan su encanto. Si quieres estar al día, puedes echar un vistazo a las últimas tendencias en camisetas en Accio.com. Con estos pequeños gestos, tu camiseta parecerá nueva durante mucho, mucho más tiempo.
Resolvemos tus dudas sobre el diseño de camisetas
Cuando te metes en el mundillo de las camisetas con diseños personalizados, es completamente normal que la cabeza se te llene de preguntas. Desde los detalles más técnicos sobre la calidad de la imagen hasta dudas sobre cuánto aguantará el estampado, tener las cosas claras es fundamental para que el resultado sea el que tienes en mente.
Hemos juntado aquí las preguntas que más nos hacéis en el día a día. La idea es darte respuestas directas y sencillas para que te lances a crear tus diseños con total seguridad.
¿Qué resolución mínima necesita mi imagen para que se vea bien?
Esta es, sin duda, la pregunta del millón y la principal razón por la que a veces los estampados no quedan como deberían. Para que tu diseño se imprima con una nitidez profesional, la regla de oro es una: 300 DPI (puntos por pulgada) al tamaño real que va a tener en la camiseta.
Piénsalo de esta manera: una imagen de baja resolución, como las que ves por internet a 72 DPI, es como intentar hacer un mosaico con muy pocas piezas. Al ampliarlo para estamparlo, se notan los "huecos", y el resultado es un diseño pixelado y borroso que nadie quiere.
Un consejo de oro: antes de subir tu archivo a cualquier plataforma, abre tu programa de diseño (un Photoshop o un GIMP gratuito te valen) y revisa dos cosas en la configuración de la imagen: que el tamaño en centímetros sea el que quieres y que la resolución esté en 300 DPI. Es un minuto que te ahorra un disgusto enorme.
¿Puedo usar una imagen que he encontrado en Google?
La respuesta corta es no, o al menos, no deberías. La inmensa mayoría de las imágenes que ves en buscadores, redes sociales o webs de fans están protegidas por derechos de autor. Usarlas sin permiso, sobre todo si vas a vender las camisetas, es ilegal y te puede meter en un buen lío.
Una cosa es inspirarte en algo que te flipa y otra muy distinta es copiarlo. Para evitarte problemas, tienes varias opciones mucho más seguras:
- Crea tus propios diseños desde cero. Es la opción que más mola, porque es 100% tuya.
- Usa bancos de imágenes libres de derechos como Unsplash o Pexels, pero revisa siempre qué tipo de licencia tienen.
- Contrata a un diseñador o ilustrador para que transforme tu idea en algo totalmente original y legal.
Recuerda que el diseño es lo que hace que tu camiseta sea especial. ¡Asegúrate de que es tuyo de verdad!
¿Qué dura más, un diseño en serigrafía o en DTG?
Las dos técnicas son muy buenas y duraderas si cuidas la prenda, pero su resistencia es diferente. La serigrafía es un tanque: aplica una capa de tinta gruesa sobre la tela que, una vez curada, aguanta lo que le eches. Es la campeona del aguante al roce y al uso intensivo, por eso es la que se usa para ropa de trabajo o el merchandising de las giras de grupos de música.
La impresión DTG (directa a prenda), en cambio, funciona distinto. Aquí la tinta se fusiona directamente con las fibras del algodón. El resultado es un estampado súper suave, sin relieve y que transpira genial. Con los cuidados correctos (lavar en frío y del revés), un diseño en DTG puede aguantar años como nuevo. Con el tiempo, puede que notes un levísimo y gradual desvanecimiento, muy parecido al que le pasa a cualquier camiseta que compras en una tienda.
No hay una "mejor" que otra. La serigrafía es más robusta frente al desgaste físico, mientras que el DTG ofrece una durabilidad excelente sin sacrificar la suavidad de la camiseta.
¿Por qué mi diseño impreso tiene colores distintos a los de la pantalla?
Esto es algo que frustra a mucha gente, pero tiene una explicación lógica. Las pantallas de los ordenadores, móviles y tablets usan el modelo de color RGB (Rojo, Verde, Azul), que se basa en luz emitida. En cambio, las impresoras trabajan con el modelo CMYK (Cian, Magenta, Amarillo, Negro), que se basa en tinta que absorbe la luz.
Como los sistemas son diferentes, es casi imposible que los colores sean un calco exacto. Los colores RGB, sobre todo los tonos flúor o muy brillantes, suelen verse un poco más apagados al pasarlos a la tinta del CMYK.
Los diseñadores profesionales suelen trabajar directamente en modo CMYK para minimizar esta diferencia. Si tú no controlas de esto, un buen truco es evitar colores exageradamente chillones y asumir que siempre habrá una pequeña variación. Un buen impresor siempre hará lo posible para que la conversión sea lo más fiel posible.
¿Se puede estampar sobre cualquier color de camiseta?
Sí, claro que se puede estampar sobre el color que quieras, pero el cómo se hace cambia. Imprimir sobre una camiseta blanca es pan comido. La tinta va directa sobre la tela y los colores quedan súper vivos.
El reto viene con las camisetas oscuras o de colores potentes. Para que tu diseño no se "apague" o se contamine con el color de fondo, es fundamental aplicar primero una capa de tinta blanca que sirva de base. Encima de esa base blanca es donde ya se imprime el diseño final a todo color. Este paso extra es clave para que los colores resalten y se vean brillantes, pero lógicamente, también suele subir un poco el coste de la impresión.
En Tienda Camisetas Frikis nos encargamos de que cada diseño quede espectacular, da igual la complejidad que tenga o el color de la camiseta que elijas. Pásate por nuestro catálogo y pilla ideas para tu próxima creación. ¡Estamos aquí para ayudarte a que sea una pasada!
https://tiendacamisetasfrikis.com

